“IN IXTLI IN YOLOTL”

 “Aprendamos a danzar con el corazón, por que la danza es una oración en movimiento”

Roberto Solano.

 



"El verdadero guerrero de la luz mantiene siempre su pensamiento, sentimiento y acción conectada a los planos divinos".

Paulo Coelho.

 

Nuestra región fue habitada desde hace siglos. Se dice que los valles de Zacoalco, Sayula y Zapotlán el Grande por tener vegetación abundante contarón con población desde tiempos antiquísimos. Posteriormente, fueron pasando por estas tierras grandes oleadas migratorias venidas del norte, entre ellas se pueden mencionar: los Otomíes, los Toltecas, los Chichimecas, los Zapotecas y Nahuatlacas. El paso de estos pueblos marcaron profundamente nuestra cultura en cuanto a la organización, religión, lengua, etc.

A la víspera de la llegada de los españoles (Siglo XVI) la parte occidental de México era conocida como CHIMALHUACAN, donde la vida política y social estaban organizada en cuatro reinos (Hueitlatoanazgos): Colima, Tonalá, Xalisco y Aztlán. Y una multitud de Tlatoanazgos.

El Huetlatoanazgo de Zapotlán estaba integrado por Tuxpan, Zapotiltic, Tamazula, Quitupan, Mazamitla, Jilotlán, Zapotitlán, Tonila y Pihuamo.

En el territorio de Chimalhuacán se adoraba a Ometeótl que se representaba por Teopiltzintli (Dios niño), Colli (dios del fuego),y Xipec Totec (Dios de los desollados o de la Vida Nueva).

Junto con los conquistadores, también vino el anuncio del Evangelio. Le tocó a los de la Orden Franciscana venir a la región encabezados por Fray Juan de Padilla. Fue el 15 de agosto de 1533, día de la Asunción de María, cuando Fray Juan de Padilla fundó Zapotlán de la Asunción.

Aunque la presencia de San José sigue en el misterio de la tradición, 1747 es el año donde San José es nombrado PATRONO Y PROTECTOR contra los terremotos y calamidades. Patronato y Juramento que se hace instrumento escrito en 1806, y renovado en 1986 con ocasión de otro fuerte terremoto.

Desde 1747 Señor San José ha marcado la cultura. Ha pintado de verde y amarillo las tradiciones, la vida social y la fe misma. Por San José, las cuadrillas de sonajeros han nacido, desde ese año el Enroso(* ) nació en los barrios de Zapotlán. Desde que Señor San José fue nombrado Patrono y Protector por los antepasados, Zapotlán es de San José y José es de Zapotlán.

La danza se convierte en ese medio que tenemos los hombres para hacer contacto con la divinidad, con Ometeotl: Dios padre y madre. Por medio de la Danza, es como si la persona le “robara” a Dios sus riquezas y se obtiene la energía sagrada que se convierte en medicina para aliviar nuestros males físicos, mentales y espirituales, además la Danza logra conjuntar hoy en día como desde tiempos ancestrales a la comunidad entera sin discriminación de clase social, solo basta con poner el corazón en el circulo y dejarse llevar por el ritmo del Huehuetl.


[i] Enroso es un tapiz de flores de Cempaxóchitl elaborado en algún barrio del pueblo por familias y personas de raíz indígena. Se elabora en la víspera de las principales fiestas y llevado de una forma festiva al templo y colocada en el pórtico principal del templo. Es toda una fiesta con abundancia de personas, comida, ponche, agua fresca, música, danzas.

 

“Por Siempre Y Para Siempre Tu Corazón En Movimiento”

La Danza Prehispánica Izcalli es una agrupación sin fines de lucro, cuya única preocupación es respetar y hacer respetar nuestra tradición ancestral.
Ciudad Guzmán, Jalisco México

 

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